La Universidad de Lérida crea un perro de compañía robot

Ocho investigadores del departamento de Informática e Ingeniería Industrial de la Universidad de Lleida (UdL), encabezados por el profesor de robótica Jordi Palacín, han diseñado y desarrollado un prototipo de robot móvil de compañía que se puede utilizar en parques y jardines y que se controla remotamente a través del GPS de un teléfono móvil con sistema operativo Android. El diseño está bioinspirado para parecerse a un pequeño perro de compañía, con una carcasa construida con una impresora 3D de prototipado rápido que permite reproducir cualquier forma. También incorpora un sistema todo-terreno con cuatro ruedas motrices.

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El equipo de Palacín ha querido sacar más provecho de los dispositivos que ya incorporan los teléfonos móviles actuales, como los sensores de localización GPS, acelerómetros, giroscopios, brújulas digitales o las posibilidades de conectividad con otros dispositivos mediante la tecnología Wi-Fi y GSM (Sistema Global para las Comunicaciones Móviles). La novedad de este prototipo de robot móvil autónomo es que no está basado en ningún sistema de visión artificial, que son muy difíciles de hacer funcionar de forma efectiva bajo la luz del sol.

Utiliza únicamente el GPS para saber dónde está y la información de un acelerómetro para, por un lado, detectar las irregularidades del terreno y ajustar su velocidad y, por otro, detectar choques con los obstáculos que se encuentre en su camino para retroceder un poco y modificar su trayectoria

El sistema se pone en marcha cuando la persona que tiene que “pasear” al robot activa una aplicación en su móvil que lee el GPS, establece una conexión WiFi y comienza a enviarle la lectura geoposicional. Entonces el robot compara su posición GPS con la que le ha enviado el teléfono y calcula como debe desplazarse para mantenerse cerca de la persona que sigue. Dado que tanto el GPS del móvil como el del robot tienen un error de posicionamiento no correlacionado de dos o tres metros es casi imposible que las dos posiciones coincidan, con lo que el robot casi siempre está en movimiento, siguiendo y explorando alrededor de la persona a quien acompaña.

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